El amor de tails: El Facfiction Original que lo Comenzo Todo
Había pasado algunas semanas
desde que Sonic se casó con Amy. Ya habían derrotado a Eggman
para siempre y todo estaba tranquilo.
Tails estaba sentado en un
árbol. Extrañaba a Sonic y a sus amigos, pero a pesar de extrañar a su mejor amigo
no dejaba de pensar en una chica muy especial que la añoraba más que a su mejor
amigo. Esa chica era Cream. No lo entendí. Cuando la conoció pensaba que ella
era una chica muy dulce que, al crecer, le gustarían las mismas cosas que a
Amy, como ir de compras. La quería solo como amiga, pero ahora, a pesar de
reflexionar, no entendía la razón del porqué comenzaba a experimentar
semejantes sentimientos hacia ella.
¿Será acaso que lo que siento
por ella es amor? —se preguntó Tails—. No, eso no puede ser. Ella solo tiene 8
años y yo tengo 11.
Mientras tanto, en la casa de Cream,
ella también no entendía por qué extrañaba tanto a Tails y decidió salir a
pasear junto con Cheese, que se quedó dormido en el camino.
—Voy a salir a pasear por la
ciudad tal vez algo me llame la atención. —se dijo a si mismo Tails saliendo y,
paseando por ahí, mira por una esquina y ve que allí estaba Cream con Cheese en
sus brazos él se sonrojo mucho al verla y ella, que también lo vio, le ocurre
lo mismo. Opta por acercársele— Hola, Cream. ¿Cómo estás?
—Bien ¿y tú?
—Igual.
Guardan silencio durante un
momento incomodo.
—¿quieres venir a mi casa? Para
hablar y tal vez jugar. —le pregunto Cream dando el primer paso.
—Claro, ¿cuándo voy?
—Bueno no tengo nada que hacer,
¿qué tal hoy?
—Bien ¿quieres que vaya
contigo ahora?
—Sí.
—Vamos.
Ambos caminan a la casa de Cream
y son recibidos por la madre de la pequeña coneja.
—Hola, hija ¿ya has regresado
tan pronto? —ve a Tails y sonríe—. Veo que has traído a un amigo ¿o es tu
novio?
Ambos se sonrojan tanto que
les sale vapor por las orejas.
—¡Tan solo somos amigos!
—dicen al mismo tiempo.
—De acuerdo, no quería meterme
en sus vidas privadas. ¿quieren unas galletas?
Tails y Cream toman las
galletas y a solas empiezan a jugar en el jardín, hablando también sobre lo
ocurrido en las semanas anteriores a la caída del doctor Eggman. Cómodamente
sentados contra un árbol y, como Cream estaba cansada, apoyo su cabeza en el
hombro de Tails quien, al darse cuenta de que ella tenía frío, la abraso usando
también sus colas para darle calor. Algo que a la pequeña coneja le gustó tanto,
al punto de querer que ese momento durase por siempre, pero su madre la llamo,
obligándolos a despedirse.
—Cream. —le dijo su madre
seriamente.
—¿Sí, mamá?
—Anda y dile lo que sientes.
—Mamá ya te dije que él y yo solo
somos amigos
—Cream, hija, por favor ¿crees
que soy ciega? Es obvio que te gusta y tu le gustas a él. Es solo que como son
jóvenes no saben muy bien como manejar sus emociones. Pero, ¿quieres un
consejo? Se sincera contigo misma, se sincera con el chico que te gusta y el
será sincero contigo. Y así ambos serán
felices sin tanto rodeo.
—Tienes razón, mamá. —concordó
Cream tras meditarlo un momento— Le diré ahora lo que pienso de él.
Se fue por otro camino para
llegar más rápido a la casa de Tails que ya había llegado y entrado, cuando vio
a Cream adentro.
—Cream, ¿qué haces aquí?
—pregunto el joven zorro consternado—. ¿Acaso sucede algo?
—Tails, yo… —dice muy sonrojada
para acto seguido acurrucarse en los brazos del zorro quien también se sonroja—
…te amo.
—Cream… yo… ah… lo siento… no
se que hacer o decir… digo… se de maquinas y todo eso, pero no sé cómo…
—Solo responde a esto… —dice Cream
mirándolo a los ojos— …¿Tails, tú me amas?
—Sí, también te amo, pero no
sé si podre...
—Tails… —le explica
interrumpiéndole— … hoy me cuidaste y me protegiste del frío con una calidez
que nunca había sentido ni en mi madre y por eso sé que siempre me cuidaras.
—Tienes razón, Cream. Yo
siempre te cuidare y te amare.
Ambos se besaron y fueron felices. Al igual que las pocas parejas que confían tanto el uno como en el otro.

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